Vamos
a jugar a un juego: Levántate, ponte recta y levanta bien la cabeza.
Fija tu mirada en el horizonte y empieza a caminar. Camina lentamente,
disfruta de cada paso, pero no pares, eso es lo más importante. Si te
paras, pierdes. Cuanta más seguridad tengas y más feliz seas, más puntos
ganas. Olvida los malos recuerdos, deja tu mente en blanco, abre tu
corazón, piensa en el presente, en el hoy. Ni se te ocurra llorar con el
pasado, porque por cada lágrima, retrocedes un paso. No aceleres
repentinamente, o te saltarás casillas, y lo más esencial de todo, si
das la vuelta, quedas eliminada.