Muchas personas persiguen la felicidad, si saber que la tienen al alcance de su mano. La felicidad no es tener muchas cosas, estar todo el día de fiesta y pasarlo muy bien. No, la felicidad se encuentra en uno mismo. En tener problemas, pero afrontarlos. Y sobre todo, el mayor secreto de la felicidad es saber valorar los detalles, las pequeñas cosas que nos pasan desapercibidas. Cosas tan simples como ponerte los auriculares, cerrar los ojos y dejarte llevar por la música; hacer reír a alguien; una caricia; una mirada; ver los pájaros volar...
Ese es el único secreto para ser feliz.