domingo, 15 de enero de 2012

"He aprendido a reir, he aprendido a llorar. He a prendido lo que es bueno y lo que es malo. He aprendido a hacer las cosas bien, y también he aprendido a "meter la pata" de vez en cuando. He aprendido a madurar, por fuera y por dentro, pero he entendido que siempre queda algo infantil dentro de mí. He aprendido a dar sin recibir nada a cambio. He entendido que ayudar en algo muy pequeño, puede ser muy grande para los demás. He aprendido a escuchar. He aprendido a expresarme. He vivido la felicidad al máximo, pero también he comprendido el valor del sufrimiento y la tristeza. He entendido que después de la tormenta sale el sol. He aprendido a soñar despierta. He aprendido a ver el lado positivo de las cosas, y he tenido momentos negativos. He aprendido a querer y a recibir. He aprendido lo que es el rechazo. He cometido errores, y he entendido que de los errores se aprende.He aprendido a valorar lo que se tiene. He sentido la tristeza de algunas personas y a la vez la felicidad de otras muchas. He aprendido ha hacer sonreir. He entendido que el mejor abrazo es el que se da en el momento justo. He aprendido ha hablar con la mirada. He aprendido a vivir el momento, los minutos, los segundos... sin pensar en el mañana. He aprendido lo que es el amor, y he sentido el desamor también. He comprendido el valor de la amistad, y he aprendido a contar con los dedos de mi mano a los amigos de verdad. He vivido muchas sensaciones y emociones inexplicables. En definitiva, a mis 16 años de vida, he aprendido, he comprendido, he entendido, he sentido y he vivido muchas cosas, pero sin embargo tengo que seguir mi camino... aun tengo que encontrar el significado de mi vida."